viernes, 27 de marzo de 2009

Dialogo Social alternativa ante la crisis económica y factor de gobernabilidad.


    


No nos engañemos, es una cuestión muy básica, obvia: en la sociedad salvadoreña existen distintos sectores,  clases sociales con intereses diferentes y aun antagónicos, y en una situación nueva como la que estamos viviendo es lógico que se tiendan a tensar las contradicciones y  se dificulte la gobernabilidad democrática.

No es posible pensar que la gobernabilidad se pueda lograr solo con palabras, con discursos que llamen a la calma, con mensajes que creen confianza, es necesario tener presente que la confianza se construye con hechos, hoy  se necesita, el momento lo demanda,  la creación e institucionalización de instrumentos que permitan  abrir canales de participación a las distintas expresiones de la sociedad civil, y establecer  un espacio para el  procesamiento de los conflictos y la elaboración de consensos alrededor de políticas públicas. Se necesita de voluntad política para actuar rápido y proponer mecanismos de diálogo social que posibiliten la construcción de relaciones sociales asentadas en acuerdos básicos.  

Por supuesto que hay antecedentes, como el Foro para la Concertación Económica y  Social experiencia fallida que hoy cobra total vigencia. El Foro fue producto de los acuerdos de Paz y en ellos se declaraba que  “con el objeto de lograr un conjunto de amplios acuerdos tendientes al desarrollo económico y social del país en beneficio de todos sus habitantes”. Se trata de la concertación para lograr acuerdos a ser aplicados de inmediato para asegurar la gobernabilidad democrática.

Sería ingenuo pensar que el dialogo social será un escenario sin conflictos, ausente de las contradicciones que devienen de la vida social misma.
Pero si se garantiza la pluralidad de su composición, y la naturaleza de sus fines se podrán subordinar los intereses sectoriales inmediatos a un proyecto compartido de paz social.

Hoy, con una crisis económica global se debe reforzar la idea de que la economía es un asunto público cuya regulación depende la vigencia de los derechos sociales, las condiciones de la gobernabilidad democrática y, en fin, el bienestar general de la poblacion. En este marco, vuelve a ocupar un lugar relevante también la necesidad de contar con mecanismos de planificación económica, entendida  no sólo como el conjunto de decisiones emanadas del gobierno entrante,  sino como la elaboración de políticas públicas y la determinación de objetivos a largo plazo con la participación de los actores sociales, económicos y políticos comprometidos en su logro.

El diálogo, el consenso, el acuerdo son los mejores instrumentos para transformar la sociedad,  hoy se pone  a prueba la capacidad de los agentes sociales  para demostrar si se puede dar un  paso muy importante: la institucionalización del diálogo social que no es posible pensar se pueda logar solo por los cauces y procedimientos informales. Tenemos una  rica, a pesar de su brevedad, historia de diálogo y concertación social desde los tiempos de la negociación de los Acuerdos de Paz que nos da confianza que retomar el Dialogo Social es posible.

 

Con el organismo para el Dialogo Social, se trata de formalizar, darle  seguridad y transparencia, a la participación de las organizaciones representativas de intereses económicos y sociales en  la adopción de las decisiones más relevantes en materia de política económica para enfrentar la crisis,  que hoy por  hoy es lo más urgente. Esto es un avanza fundamental en la profundización de la democracia.

 

Surge inmediatamente un riesgo: que se considere que el Dialogo Social será  reducido a un papel puramente de intercambio de opiniones, de punto de encuentro etc. Este riesgo se puede  conjurar, pero  hay que hacer un gran esfuerzo para convencer a los participantes y a la Nación  de la utilidad de un espacio de diálogo y consulta, para  la elaboración de políticas públicas, a través del cual las organizaciones económicas, empresariales y sociales puedan expresar su criterio. La influencia de los acuerdos del Dialogo Social debe influir claramente en las más importantes decisiones económicas y sociales del país, que esta a punto de entra en recesión a mediados de año. Las alternativas a esta propuesta son la descalificación de esta idea, no hacer nada, o  el caos, la ingobernabilidad, no podemos quedarnos de espectadores.

 

 

 

miércoles, 25 de marzo de 2009

¿Participación o parálisis ciudadana?


 


El período de transición gubernamental empezó el 15 de marzo por la noche, y terminará con la toma de posesión el 1 de junio: estos son días largos, densos. Es necesario organizar la reflexión acerca de cómo será la participación ciudadana en este nuevo momento. Sin lugar a dudas el peor de los mundos sería  quedarse paralizado, inmovilizado ante lo nuevo,  y tomar la peor decisión consistente “en que lo mejor es no actuar, por temor a equivocarnos”.

La derecha no ha concluido la asimilación de su derrota pero, no se ha quedado paralizada los expresidentes, tratan de recomponer a  ARENA y en todos los sectores de ese partido “se está evaluando  lo que pasó”.

La ciudadanía tuvo una participación política electoral principal: con su voto saco a ARENA del gobierno y concretó una primera victoria, pero hacer política es como andar en bicicleta, si el ciclista no sigue pedaleando se cae. En el periodo de la transición gubernamental la participación ciudadana debe continuar, todos estamos autorizados a participar, sería deseable continuar con el Dialogo Social, que generó el programa de gobierno y convertir ese diálogo  en un Foro Social Nacional.

Participación ciudadana significa construir fuerza social que se exprese y manifieste de múltiples formas: analizando la realidad, elaborando pensamiento, haciendo propuestas, en fin se trata de no quedarse quieto, ante lo nuevo y cambiante  de la realidad. Tenemos que darnos prisa, porque si no disponemos de ofertas y soluciones de izquierda para la gente, muchos sectores se dejaran confundir por las visiones y ofertas de la derecha.

En primera fila están las decisiones que hay que tomar para enfrentar la crisis económica, decisiones que deben tener como objetivo fundamental, frenar el alto costo de la vida, estabilizar los precios de los productos básicos de consumo, asegurar la focalización de los subsidios,  enfrentar el desempleo,  y presentar opciones ante un ingreso familiar seriamente disminuido. Si no se ayuda al nuevo gobierno a elaborar un plan económico de defensa de la economía familiar a corto plazo, el nuevo régimen no podrá conectarse de manera significativa con la mayoría de la gente.

Los futuros gobernantes deben tomarse en serio, incorporar la participación ciudadana a la política y esto implica dar el paso, de estructuras rígidas a otras más flexibles en el aparato del Estado; se necesitan  futuros funcionarios gubernamentales más preocupadas por oír a las personas, que por hablar y  más atentos a escuchar antes de decidir. No se puede aceptar una desconexión de las preocupaciones básicas de la gente

Si alguien no entiende, el nuevo momento y  no le presta atención a la necesidad de una activa participación ciudadana,  será atrapado en el cambio de página histórica. Quedará en “el capítulo anterior”. Hoy se necesita acercarse a la gente que se quiere representar. Para esto debe haber una correspondencia entre dirección gubernamental y la credibilidad ciudadana. Son muchos los que se tendrán que esforzar por reducir la distancia entre representantes y representados. 

Sin dudas, hay que apoyar  al gobierno electo, ayudarle a   que cumpla con lo que ha prometido, pero hacerlo con actitud crítica, y con la claridad que si el gobierno de la esperanza fracasa, estamos comprando 50 años más de gobiernos de derecha.

En fin, en esta transición de gobierno, cada cual sabrá lo que hace y deja de hacer. Lo importante es que se entienda que este tiempo es de los ciudadanos-as y también de los futuros funcionarios públicos, que deben dedicarse a servir con humildad,  

Post data: En Brasil el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra  MST, el mayor movimiento social del mundo, fue  impulsor de la victoria de Lula a la presidencia del Brasil. Pero también ha presionado  abierta, pública y duramente todo el tiempo al gobierno del PT y por supuesto también se ha reunido con Lula y  le ha reconocido sus aciertos cuando ha hecho  lo correcto.

 

 

 

martes, 24 de marzo de 2009

Gobernar para obedecer.



En las democracias el mandante confía a unas personas su representación para la administración del aparato del Estado (los mandatarios), esto es de la  esencia de la democracia representativa. Se manda para obedecer al pueblo. Pues el poder reside en el soberano, quien delega en los gobernantes, la administración de los bienes y asuntos del Estado.

Vivimos una situación nueva, en que vamos a pasar de una participación ciudadana en política, reducida a votar cada tres o cinco años, a una participación ciudadana que tiene como eje articulador la participación activa en los asuntos públicos de todos-as;  se está cerrando un ciclo político y se está abriendo otro.

Se debe trabajar rápidamente en una  Política Nacional de Participación Ciudadana pensada como un conjunto de acciones destinadas a hacer efectiva la participación de la población en los asuntos públicos. La población debe tener acceso a las decisiones del gobierno. Los ciudadanos-as deben de estar presentes en los procesos de análisis, diseño, decisión, elaboración, ejecución de las acciones del gobierno.

En una situación en la que estamos sintiendo cada vez con más fuerza el impacto de la crisis económica los caminos de la solución a los problemas del país pasan todos por un punto: la participación de la poblacion como condición de gobernabilidad y base de la legitimidad del gobierno.

Se debe gobernar de abajo arriba y de frente, sin desconectarse de  quien votó por el cambio. Hay que trabajar por el bienestar general, y favorecer, a los sectores populares empobrecidos y excluidos, apropiarse de la  opción preferencial por los pobres, y continuar desarrollando una participación activa de todos los sectores.

No se deben escatimar esfuerzos en el desarrollo de las relaciones del Poder Ejecutivo con los movimientos populares y los sectores de la sociedad civil: los jóvenes, las mujeres, los sectores profesionales, las organizaciones no gubernamentales, las universidades públicas, privadas y otros sectores; esto será clave para la elaboración de la políticas públicas, el diálogo social no se debe dar por terminado con la consulta ciudadana que permitió la elaboración del programa de gobierno.

El Fortalecimiento de la democracia pasa obligatoriamente por  incentivar a la ciudadanía a participar activamente en la construcción de un país mejor, las políticas públicas son más legítimas y eficientes si en su diseño y ejecución cuentan con participación activa de la gente

De manera inmediata se deben crear condiciones institucionales, procedimientos e instrumentos programáticos y de gestión orientados a incorporar la participación ciudadana en la formulación, ejecución y evaluación de sus políticas públicas, con el fin de institucionalizar prácticas regulares para la inclusión de la ciudadanía.

En la experiencia internacional se pueden encontrar ejemplos de buenas prácticas de participación ciudadana como la instalación de Consejos de Sociedad Civil en los órganos del Estado en Chile, donde estos Consejos están conformados por representantes de organizaciones de la sociedad civil vinculadas o con competencia en los temas específicos de cada ministerio.
También en Chille constituyeron un Comité Interministerial de Participación Ciudadana (CIPAC), integrado por representantes de cada ministerio y servicio público a nivel nacional, con el objetivo de incorporar y dar seguimiento a las agendas sectoriales de participación ciudadana.

En Bolivia se creo un Vice-Ministerio de Coordinación con los Movimientos Sociales y la Sociedad Civil que tiene como objetivo fortalecer las relaciones del Poder Ejecutivo con los movimientos populares y las organizaciones sociales para la resolución de sus demandas a través del diálogo.

Conseguir  la consolidación del gobierno supone la búsqueda de consenso y diálogo con las organizaciones y movimientos sociales que hicieron posible el triunfo en las elecciones del 15 de marzo. Supone gobernar de abajo arriba y de frente. Todos estamos autorizados a participar en la construcción de un nuevo El Salvador con justicia social. Todos debemos empoderarnos para vigilar la calidad de los servicios públicos y participar en la formulación de políticas de Estado exigir transparencia y fiscalizar la gestión de los funcionarios-as públicos.

La política de participación ciudadana debe constituirse en una de las cualidades emblemáticas del nuevo gobierno, debe ser un común denominador del conjunto de políticas públicas y una pauta de conducta  para los funcionarios-as de las instituciones del gobierno de la esperanza.

 

 

 

 

 

 

martes, 17 de marzo de 2009

Transición gubernamental y los primeros 100 días de Gobierno



 Roberto Cañas.

La victoria electoral del 15 de marzo tiene un profundo significado: es la culminación de una larga lucha popular, iniciada en 1970, El triunfo de Funes no se reduce, pues, a una victoria  en las elecciones, sino que tiene un carácter histórico, tiene tras de sí una hermosa historia  de organización y resistencia nacional. Hoy por primera vez, llega al gobierno un partido de izquierda, se abre una esperanza, una oportunidad, que ha costado bastante conseguir, mucha gente pagó con su vida, por lo que hoy se ha conquistado. Mi recuerdo emocionado en este momento, está en primer lugar en los miles de patriotas que generosamente lo dieron todo, por el derecho a conquistar un El Salvador diferente. Hoy gracias a ellos tenemos en nuestras manos la posibilidad preciosa de hacer los cambios, que propicien la  justicia social.

Con la victoria electoral del 15 de marzo se termina la era de ARENA y  se abre una época  de esperanza y cambios, que pueda  ser que no sean espectaculares al principio, pero que deben asegurar en el transcurso del primer gobierno de izquierda la apertura de  un periodo en que la reforma política, el pacto fiscal, una política exterior digna y la búsqueda del bien común comience a ser  una realidad.

La alegría es inmensa,  las expectativas son enormes, no sólo porque el país necesita un cambio, sino porque la población ya dio el mandato con su voto en las elecciones para que se haga. El Gobierno del FMLN no la tendrá nada fácil, con una Asamblea Legislativa dominada por la derecha y una pavorosa crisis económica, alimenticia, de energía y medio ambiental.

En una situación como esta la llave del éxito para la consolidación y fortalecimiento del nuevo régimen tiene un nombre, se llama gobernar con el apoyo del Movimiento Social: el gobierno de la esperanza, debe desarrollar rápidamente un fuerte vinculo con las organizaciones populares, Mauricio Funes y sus ministros para gobernar necesitarán del respaldo fuerte del movimiento social, que con su participación masiva contribuirá a la construcción de un nuevo El Salvador. No nos perdamos la fortaleza del gobierno se fundamentará en el apoyo de los de abajo, esta principalmente en los  barrios populares de San Salvador, Soyapango, Mejicanos, San miguel  y en las zonas rurales de todo el país.

La clave es gobernar generando un apoyo social inédito, que abarque los más diversos sectores del país, se trata de que desde arriba con el gobierno y desde abajo con el movimiento social se aseguren los cambios.

A Mauricio Funes le toca ahora formar un gabinete que le permita cumplir con los compromisos de su campaña y dar soluciones a las necesidades mas inmediatas de la poblacion. Enfrentar los impactos de la crisis económica internacional y asegurar la gobernabilidad democrática, en definitiva sacar el país adelante. El gobierno de la esperanza debe retomar la plantificación estatal que los gobiernos de ARENA privatizaron, y darle a la nación un rumbo de largo plazo,  que lleve al país a celebrar el bicentenario de la República como un país exitoso con un nivel alto de Desarrollo Humano

El nuevo gobierno tiene como  tarea inmediata  demoler las estructuras políticas, económicas, institucionales que en 20 años edificaron los distintos gobiernos areneros para asegurar la obtención de sus intereses particulares.  Hay que tener claridad que terminaron los gobiernos areneros pero, los efectos  de los veinte años de ARENA se sentirán por mucho tiempo.

Es usual en las democracias dar a un nuevo Gobierno  los primeros cien días para que se organice para administrar el aparato del Estado, es una luna de miel, esperemos sea aprovechada al máximo. Estos primeros 100 días de gobierno  generalmente permiten  evidenciar cual será el estilo de gobierno de la nueva administración.

La primera señal inequívoca que la era de ARENA terminó será implementar un Plan de 100 días con medidas concretas para atender los problemas de la gente: como la carestía de los alimentos y la medicina, el empleo, la educación, la seguridad ciudadana que deben ser las prioridades para llevar al país por una nueva dirección.

Las tareas que la izquierda tiene por delante son múltiples y debe presentarse rápidamente y  en detalle un Plan para los primeros 100 días  con  medidas que tengan  factibilidad técnica y financiera. Se trata de cumplir con los compromisos adquiridos en la campaña, con acciones concretas y precisas Se sabe que el gobierno no podrá resolver todos los problemas del país en 100 días pero si  necesitará desde el primer momento del concurso y la participación de todos y todas.

Ojo, no se debe olvidar que la crisis económica se puede enfrentar a partir de la educación si,  se asegura una inversión pública muy fuerte, que  genere  empleo a partir de mejorar significativamente la cobertura y la calidad de la oferta educativa,  contar con un programa de infraestructura escolar que construya mas escuelas y de  mantenimiento y mayor equipamiento para las escuelas públicas ya existentes,  así como la construcción de un Megatec en cada uno de los departamentos del país y aumentar los salarios de los maestros-as y dignificar su profesión. Acciones de esta naturaleza permitirían incrementar  por un lado el empleo y reafirmaran el concepto que la formación de recursos humanos  calificados y la creación de conocimientos y tecnología es una de  las formas más efectiva de salir de ésta crisis económica que nos afecta.

La participación de la población en política hoy ya no se puede limitar a ir a votar cada 3 o cinco años, terminadas las votaciones lo que sigue en términos de participación política es el apoyo al gobierno reuniéndose con el aportando con propuestas, acciones y con la organización de la contraloría social entendida como el  proceso de seguimiento y evaluación sobre la gestión de los funcionarios públicos, para ver si cumplen con los programas sociales a los que se prometieron en la campaña electoral, así como la exigencia de rendición de cuentas sobre cómo se gastan los fondos públicos.

El sueño de un país más moderno, justo, y desarrollado está ahí, al alcance de la mano. La era de ARENA se terminó. Comienza otra historia. La esperanza está abierta. Los Acuerdos de Paz que se firmaron en Chapultepec hace 17 años están agotados en su capacidad de garantizar la gobernabilidad, al final de la primera década del siglo XXI, es necesario empezar a construir los consensos básicos que aseguren el desarrollo de un Estado Social Democrático  de Derecho. Se trata de abrir una época de Paz Social.

lunes, 16 de marzo de 2009

El día después de la elección.



 La Alternancia es una realidad. La democracia está en ruta a su profundización

Roberto Cañas

El 15 de marzo el pueblo salvadoreño se jugó y ganó el presente y el futuro del país. La Izquierda triunfó en las elecciones a pesar de todo lo que la derecha hizo por evitarlo. Los votantes depositaron su confianza en Mauricio Funes (MF) para dirigir El Salvador. Durante muchísimo tiempo soñamos este momento, miles de salvadoreños ofrendaron generosos sus vidas por el cambio que hoy tenemos. Sin su sacrificio, sin su entrega no estaríamos disfrutando de esta victoria.

Cuando se preparó la Ofensiva General del 10 de enero de 1981 y también cuando se planificó la Ofensiva de noviembre de 1989 los revolucionarios teníamos como punto de contacto después de la victoria la Plaza Libertad. Hoy de manera electrizante los activistas del frente celebraron la victoria electoral en un lugar tremendamente simbólico, en el corazón del barrio de la derecha: El Paseo General Escalón. Y allí estaban presentes con todos los asistentes, Lil Milagro Ramírez, Roque Dalton, Luis Díaz, Rafael Arce Zablah, Felipe Peña Mendoza, Rafael Aguiñada Carranza, Febe Elizabeth Velásquez, Schafik Handal  

La época de ARENA se terminó y El FMLN inicia una nueva era en la vida nacional en la que el fin de su actividad será sin duda la consecución de la “justicia social, la seguridad jurídica y el bien común”. Pero debe quedar claro desde el principio que el FMLN únicamente podrá gobernar el país y ser fuerte, si retoma y fortalece su vinculo con el Movimiento Social, ésta es la alianza principal, del nuevo gobierno, solo con el respaldo de la poblacion organizada, con la lucha de los salvadoreños-as se podrá  con mucho esfuerzo crear un nuevo país.

Hoy más que nunca la izquierda victoriosa deberá agudizar su capacidad de análisis de la realidad nacional, de elaboración de pensamiento político, de estudio de la experiencia internacional, para poder hacer las propuestas  audaces y correctas que demandan las circunstancias.

Se dice que las señas de identidad de la democracia son la alternancia en el gobierno y el reconocimiento de la derrota por parte del candidato que pierde las elecciones. ARENA aceptó su derrota es una buena señal. Esperemos que la cúpula arenera acepte completamente  la nueva realidad.

 

A partir del 1 de  junio del 2009  el reto es desarrollar un Plan para los primeros 100 días donde se den signos claros de la voluntad política del nuevo régimen  para enfrentar la crisis económica, alimenticia, energética y ambiental que existe en todo el mundo. Se deben dar en el Plan pasos firmes para estabilizar los precios de la canasta básica, de las medicinas, medidas para que la ciudadanía tenga seguridad en sus personas y en sus bienes.

 

 

Gobernabilidad y búsqueda de la justicia social son los nombres del juego a partir del 1 de junio. Los Acuerdos de Paz, firmados en Chapultepec hace 17 años ya no aseguran la gobernabilidad hoy  a finales de la primera década del siglo XXI. Se necesita pactar los nuevos consensos básicos que permitan sacar el país adelante en los próximos 15 años.

 

El Salvador y nosotros ya no somos los mismos después del 15 de marzo de 2009  los principales sujetos políticos y sociales  tienen que cambiar su practica  y ponerse a la altura de las circunstancias, y el pueblo soberano debe estar listo para demandar transparencia y rendición de cuentas en la gestión gubernamental. El 15 de marzo se escribió la historia.

 

La transición a la democracia, con la Alternancia en el Órgano Ejecutivo dio otro paso importante más. Enhorabuena!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 10 de marzo de 2009

LosLos días más largos de la primera década del sigloXXI.



Cuando usted lea este artículo faltarán muy pocas horas para que oficialmente termine la campaña de los candidatos a la Presidencia de la República, efectivamente  el Código Electoral prohíbe a los Partidos políticos y a todos los medios de comunicación, personas naturales jurídicas, hacer propaganda los tres días anteriores a la elección y en el propio día de la misma. Termina la campaña electoral y comienzan los días más largos de la primera década del siglo XXI.

Serán los días más largos, por lo mucho que esta en juego en estas elecciones. Hemos llegado a una bifurcación y aquí hay dos caminos: el que ya conocemos, que es el de siempre: el del uso patrimonial del Estado en función de los intereses de unos pocos. Y el otro camino el lado de la posibilidad cierta, que por primera vez en la vida de El Salvador se elija un gobierno, que administre el aparato del Estado en función de los intereses de la mayoría de la población y organice el Estado para la “consecución de la justicia, la seguridad jurídica y el bien común” y se espera que siguiendo este camino el país tenga   gobernantes que trabajarán por que el Estado cumpla con su obligación de “asegurar a los habitantes de la República, el goce de la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social”. Esto no es el socialismo del Siglo XXI es el Artículo 1 de la Constitución de la República de El Salvador.

A todos nos preocupa el posible rumbo que pueda seguir el país: pero las preocupaciones son diferentes  a  unos pocos les angustia  perder sus “libertades” que entienden como la búsqueda de la máxima ganancia, la no intervención del Estado en la actividad económica, el poder establecer los precios de los productos según su conveniencia, pagar la menor cantidad  de impuestos, les irrita la posibilidad de ya no tener en el gobierno a sus familiares y/o socios para que influyan de manera directa en la definición y ejecución de las políticas públicas a favor de sus negocios. Es algo inquietante para estos sectores.

A los grupos del poder económico del país les da pánico, les parece espeluznante perder la posibilidad de tomar el teléfono u otro mecanismo informal para comunicarse en el momento que lo necesiten con el Presidente de la República y los ministros y pedirles que les resuelvan de inmediato aquellas cosas que impiden el buen desarrollo de sus negocios, lo que quieren es seguir teniendo gobernantes que le aseguren a la empresa privada lo que ellos llaman  “un buen clima de negocios”.  

La preocupación de la mayoría es lograr ganar un gobierno en que los que administren el aparato del Estado trabajen por garantizarle a la población los derechos considerados esenciales, esperan tener  un gobierno enfocado en el mejoramiento de la calidad de vida de la población, comprometido con que el Estado juegue  su papel de agente de redistribución de la riqueza y promotor del desarrollo económico-social. Esto significa para El Salvador una nueva dimensión donde se da  preferencia a los derechos sociales antes que a las libertades del individuo; se priorizan valores y principios como la equidad y la solidaridad en las relaciones, se trabaja por la igualdad de todos y todas en el ejercicio de los derechos.

De esta fecha al 16 de marzo los días serán largos, porque nadie se quedara quieto, paralizado ante la proximidad de las elecciones se harán montajes de supuestos escándalos, habrán descalificaciones, injurias, alusiones a la vida familiar de los candidatos, difamaciones, amenazas, espacios pagados por personas perversas que se esconden bajo nombres como “cruzada pro paz y trabajo” “mujeres por la libertad”, violencia electoral de todo: La derecha pondrá en función de ganar las elecciones todo sus recursos: dinero para comprar voluntades, influencia en los medios de comunicación social para manipular información y crear opinión publica  a su favor, utilización de los recursos del Estado en función del apoyo a ARENA, y por supuesto seguirá metiendo miedos y presiones a los trabajadores de sus empresas. No se puede esperar de ellos menos.

Las izquierdas tendrán que unirse en una voluntad que se sintetice en la consigna “Todos contra ARENA”, de este lado los recursos materiales son menores, pero las reservas morales, la tradición de lucha, y el deseo de trabajar por un El Salvador diferente son infinitos. El tiempo esta a favor de buenos sueños. Lo peor sería quedarse con el sentimiento de culpa de no haber hecho todo lo que se podía hacer por lograr un El Salvador diferente.

El primer enemigo a vencer, esta en el pensamiento de las personas, que todavía  creen en la clásica frase de la apatía de: “yo no me meto en política, por que a mi, la política no me da de comer, yo si no trabajo no como”. Cada vez son menos las personas que piensan así. Y más los que están convencidos que la política si da de comer, para el caso si se le quita el IVA a la canasta básica de alimentos y que si se puede cambiar el país.

A propósito de los votos,  Nelson Mandela en uno de sus discursos al referirse al democracia  dijo: “Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento” es necesario reflexionar sobre esto.

 Nada será igual después del 15 de marzo, terminadas las elecciones, tres palabras serán las mas repetidas: crisis económica y gobernabilidad, estas palabras combinadas producirán cambios notables.  En nuestras manos está la posibilidad de un El Salvador diferente. Podemos avanzar en la construcción de una sociedad basada en la satisfacción de las necesidades sociales, el respeto al medio ambiente y la paz social. El quid de la cuestión es, ganar estas elecciones, triunfar en la operación sufragio 2009, para profundizar la democracia y después trabajar por construir, desde arriba en el gobierno y desde abajo con  la lucha de los movimientos sociales un nuevo modelo económico y social que ponga al Estado y  las finanzas publicas al servicio de la satisfacción de las necesidades de las personas, que recupere la soberanía alimentaria, el respeto del medio ambiente, y la dignidad de todos.  Todo esto es garantía de gobernabilidad.

 

 

  

viernes, 6 de marzo de 2009

Educación y Crisis Económica:


La crisis económica que vive el mundo entero, cuyas repercusiones en El Salvador ya empezaron a manifestarse con fuerza tendrá un impacto directo en la educación nacional, el equipo de gobierno que dirija los destinos del país a partir del primero de junio, deberá tomar las decisiones adecuadas en el momento oportuno para enfrentar esta realidad. La situación de crisis económica desafía a la educación a cambiar las políticas normales que se vienen impulsando por medidas extraordinarias. Se debe y se puede actuar efectivamente en la búsqueda de soluciones a la crisis económica a partir de la Educación.


Por acción u omisión, el nuevo gobierno puede generar grandes soluciones o grandes problemas, hay que actuar ya, no se vale hacer discursos de marketing político del tipo de “la crisis mundial nos afectara poco, porque somos de los países mas preparados para hacerle frente a la crisis o que vamos a enfrentar la crisis de manera exitosa, y saldremos fortalecidos como país”. Sin explicar como se va a lograr esto, con una argumentación solida, que tenga sentido, con dirección, con ideas concretas. Insisto para enfrentar la crisis debe fortalecerse la educación. La inversión en educación es una vía apropiada para encarar la crisis y es una modalidad tangible con la que podremos salir fortalecidos de la calamidad económica que afecta ya a todos los salvadoreños.


La crisis económica se puede enfrentar a partir de la educación con políticas públicas que sean el resultado del debate ciudadano, de una discusión democrática, sobre cual es el modelo de Educación que necesita el país en el momento actual: se trata de diseñar una política educativa que asegure una inversión pública muy fuerte en educación, que genere empleo a partir de mejorar significativamente la cobertura y la calidad de la oferta educativa, de contar con un programa de infraestructura escolar que construya mas escuelas y de mantenimiento y mayor equipamiento para las escuelas públicas ya existentes, así como la construcción de un Megatec en cada uno de los departamentos del país. Acciones de esta naturaleza permitirían incrementar por un lado el empleo y reafirmaran el concepto que La formación de recursos humanos calificados y la creación de conocimientos y tecnología es una de las formas más efectiva de salir de ésta crisis económica que nos afecta.


Otra política activa es la de becas. En becas para estudios de post grado, se invierte en capacidades profesionales y además los egresados suspenden su búsqueda de empleo dejando así oportunidades a otros. En particular, el programa de becas para la formación de pre y post grado en las carreras que demanda el país para su desarrollo económico social.



Invertir en educación será importante en el nuevo gobierno para enfrentar la violencia en las escuelas, el aumento de la drogadicción y la formación de pandillas entre los jóvenes. Para ello las estrategias educativas para enfrentar la crisis deberán a colocar entre los primeros lugares de la agenda educativa los temas vinculados a los procesos que contribuyan a construir la democracia y cimentar la cohesión social , esto significa velar, a lo largo del proceso educativo, por la promoción y el respeto de los derechos humanos, la utilización de métodos pacíficos de resolución de conflictos, la convivencia democrática y el ejercicio de una ciudadanía responsable por medio de la formación de hábitos de conducta, la creación de una identidad nacional, se debe para lograr esto crear asignaturas como la educación para la ciudadanía y la educación para una cultura de paz, en síntesis, hacer todo aquello que contribuya al objetivo de aprender a vivir juntos, que es uno de los pilares de la educación del siglo XXI.



Todos los padres desean que sus hijos sean mejores que ellos, tengan una educación universitaria y más herramientas para salir adelante en la vida y no tengan que irse a los Estados Unidos a buscar las oportunidades que hasta hoy les niega El Salvador. La inversión en la educación superior merece un capítulo aparte se trata de la inversión en la Universidad de El Salvador, la única universidad pública del país. El desafío es convertir a la UES en un factor decisivo del éxito del proyecto país que implementara el nuevo gobierno que surja de la victoria de la izquierda el 15 de marzo.


La Universidad de El Salvador debe reafirmar su misión de ser conciencia crítica de la sociedad, comprometerse con la excelencia en su tarea de producir y transmitir el conocimiento y preparar nuevas generaciones de profesionales para el desarrollo del país. Para lograr el cumplimiento de su misión la UES debe firmar un nuevo trato con el gobierno


El objetivo del Nuevo Trato con el gobierno es que la Universidad Nacional se fortalezca al tener por parte del Estado un presupuesto adecuado que le permita tener las condiciones para asegurar la calidad de su docencia y la investigación y posibilitar que la Universidad se constituyan en un pilar del desarrollo nacional.

Si el objetivo a nivel universitario es tener un nuevo trato con el Estado a partir de la llegada al ejecutivo de un partido de izquierda, la Universidad debe comprometerse, , a desarrollar una práctica educativa con calidad y equidad. A dar un apoyo al Estado en el diseño de Políticas Públicas que contribuyan al bienestar de la población. a proveer opciones de educación superior para todos, haciéndose responsable en la tarea de superar la desigualdad en la educación. A tener una administración eficiente y transparente, que rinda cuentas y tenga estrictos criterios éticos en el manejo de los fondos asignados.


Es necesario abrir un amplio debate nacional que permita tener un consenso básico acerca de cómo la Educación puede contribuir a superar la Crisis economía esta es una demanda que urge aquí y ahora.