
El diccionario es muy claro: Enemigo “es el contrario. El que tiene mala voluntad a otro y le desea o hace mal”. Esta definición retrata al partido Alianza Republicana Nacionalista, es el enemigo principal más peligroso al que hay que derrotar en estas próximas elecciones.
Estamos a 17 días del evento electoral y se puede afirmar que los votantes en su gran mayoría, ya tomaron la decisión sobre a que partido darle su voto, a estas alturas, por el poco tiempo que falta para el día de las elecciones prácticamente solo el surgimiento de hechos dramáticos en la vida nacional pueden cambiar la intención de votos de los salvadoreños/as.
Si la lógica política funciona ARENA perderá las elecciones por múltiples razones: En primer lugar por tener 20 años de estar gobernando, en ningún país del mundo, se puede sostener una democracia electoral sin alternancia: Helmut Kohl fue canciller de Alemania durante dieciséis años, Felipe González fue presidente del gobierno de España durante catorce años y Margaret Thatcher, fue primera ministra del Reino Unido por once años. Realmente no hay gobierno que dure 20 años ni pueblo que lo resista
En segundo lugar ARENA perderá las elecciones no solo por lo dilatado de su estadía en el ejecutivo, sino porque ha gobernado mal, no gobernó en función del bien común, atendiendo los intereses de las mayorías. ARENA debe tener un voto de castigo porque su objetivo principal no declarado ha sido y es, tener la administración del aparato del Estado, para favorecer a sus parientes, amigos y socios con los negocios vinculados con la administración del aparato del Estado. ARENA saqueó el Estado: privatizó sus activos, se adueñó de los fondos de pensiones, toleró abusos y corrupción de los funcionarios públicos y desmontó el aparato productivo en la agricultura para favorecer a los grandes importadores de granos básicos. El partido alianza republicana nacionalista es responsable de la pérdida de la soberanía del país: después de 20 años de ARENA El Salvador perdió la soberanía alimentaria, la soberanía monetaria y la soberanía en política exterior con una sumisión a la administración Bush que fue vergonzosa, impresentable.
No olvidemos que para los gobiernos de ARENA tal vez a nivel de discurso les sea necesario decir que “lo social no es complemento de nada sino la base de todo”, y repetir, por mercadeo político, que están para servir al bienestar general, pero en el fondo ellos no se pierden y saben que administrar el aparato del estado es para concentrar riqueza y capital en pocas manos para ejecutar una política económica de tráfico de influencias que les permite enriquecerse a partir de estar administrando el aparato del estado.
ARENA perderá las elecciones y con ello perderá el control de los mecanismos del Órgano Ejecutivo que ha puesto en función del enriquecimiento de una minoría empresarial que esta empeñada en la búsqueda de la máxima ganancia para sus negocios. ARENA perderá lo que ha construido en estos 20 años: un Estado que da prebendas y permite abusos jurídicos e institucionales en beneficio de unos pocos.
En tercer lugar ARENA perderá las elecciones porque durante estos 20 años se convirtió en un gobierno expulsa a su poblacion: millones de salvadoreños han tenido que salir del país obligados por la necesidad de buscar oportunidades de empleo, educación y un futuro mejor, muchos han muerto en el intento. ARENA al impulsar un modelo económico que expulsa a los salvadoreños ha generado un enorme dolor social al desintegrar a las familias y despoblar la campiña salvadoreña.
En cuarto lugar ARENA debe perder las elecciones por ser un partido político que no respeta el ejercicio ciudadano de acudir a las urnas a expresar su voluntad. ARENA manipula a los electores financiando campañas millonarias de propaganda que buscan confundir, meter miedos. Compra votos, aprovechando la pobreza y necesidades inmediatas de las personas. Tiene ARENA también una campaña electoral basada “en cosas baratas que se vean” como traer un bus de Guatemala, regalar 3 casas, hacer ferias del empleo que dan a los que asisten la falsa ilusión que se les dará una casa a cada familia y empleo a todos, si votan por ellos.
En quinto lugar ARENA perderá las elecciones porque ha hecho de El Salvador uno de los países más peligrosos del mundo donde reinan la inseguridad ciudadana, el crimen organizado y el narcotráfico: son 12 homicidios diarios, son 20 años de un sistema de justicia ineficiente que tiene como insignia su incapacidad de hacer justicia, un caso emblemático es el de Katia Miranda que es el símbolo del hambre de justicia que la administración de ARENA nos ha dejado.
Después del 15 de marzo, no hay elecciones en 3 años: Será el tiempo del protagonismo de los Movimientos Sociales, de las personas que se organizan alrededor de una lucha específica y que tendrán a partir del día después de las elecciones el reto formidable de convertirse en un sujeto social-político capaz de articular un amplio movimiento de trabajadores-as y organizaciones sociales que le de mandato a los Servidores-as Públicos-as recién electos para que gobiernen en función del bien común, honren el derecho de audiencia, cumplan con lo que prometieron y superen la falta de vinculación con el movimiento social.
No nos engañemos la crisis económica generada por ARENA se ha convertido en crisis social, el desempleo se ha incrementado, ha disminuido el poder adquisitivo de los salarios, el ¨libre mercado¨ nos ha llevado a que los productos de consumo tengan precios impagables, la educación la han convertido en una mercancía y la seguridad social se ha ido disminuyendo hasta llegar a que la ciudadanía no tenga acceso a medicamentos, a pesar de que los paga con los impuestos y las cotizaciones al Seguro Social.
Está en nuestras manos terminar con la era de ARENA, derrotando a este partido el próximo 15 de marzo y abriendo con la victoria de la izquierda la oportunidad cierta de profundizar la democracia y hacer un gobierno del pueblo y para el pueblo.
